La importancia del ambiente en el crecimiento del niño

“Muchos son los niños que se crían dentro de un ambiente que les atrofia e incapacita, y entonces se presume que son así por defecto de nacimiento; incluso ellos mismos llegan a creérselo” Shinichi Suzuki, violinista, educador y filósofo.

Shinichi Suzuki es el creador de la pedagogía Suzuki, la cual es un método tanto de educación como de filosofía fundada en el respeto al niño como persona y en el concepto de que la habilidad no se hereda si no que se aprende. Su método es conocido como Educación del Talento, ya que para Shinichi, el talento no es algo que está presente o no en un niño, sino que es algo que se educa y se desarrolla.

Al igual que Suzuki, estamos convencidas que los niños nacen con un potencial ilimitado el cual no llega, en la mayoría de los casos por desgracia, a ser explorado y menos aún desarrollado. Esto sin duda se debe a la falsa creencia que tenemos de que el talento es algo innato y no algo que puede ser cultivado, como él menciona. Sin embargo, Suzuki desarrolla su filosofía basándose en el hecho universal de que todos los niños son capaces de aprender con facilidad su lengua materna, ya que el método de enseñanza- aprendizaje se basa en la repetición e imitación constante y los comentarios positivos acerca del trabajo y avance del niño.

En HUMANO compartimos valores similares pues al igual que Shinichi creemos que:

  • Todos los niños pueden aprender.
  • El ambiente nutre el crecimiento y que este es esencial para un desarrollo óptimo.
  • La participación de los padres es esencial.
  • Cada niño aprende a su propio ritmo.
  • Repetición e imitación constante son claves.
  • Fomentamos la cooperación en vez de la competencia.

Y es justamente por esto que nuestro objetivo es brindar a los niños un ambiente fértil, lleno de amor y confianza donde el infante pueda adquirir inspiración e interés de todo cuanto ve y escucha, ya que sabemos que es el medio ambiente superior lo que surte mayor efecto en la creación de capacidades superiores en los niños.

La educación debería implicar mejora

“(…)En un aspecto puntual, se reconoce que la educación es una forma de modificar al hombre, para adaptarlo y posibilitar un desenvolvimiento de las posibilidades del ser. Esta modificación no tendría sentido si no implicara una mejora”Ramón Eduardo Azócar Añez (Doctor en ciencias de la educación, conferencista y docente universitario)

Tomando como punto de partida esta afirmación que hace el Dr. Ramón en su artículo “La visión epistemológica de la educación” me pregunto si realmente nuestras escuelas “modifican al ser humano hacia la mejora” o, si en vez, coartan nuestra libertad de pensamiento para domesticarnos a pensar (y por ende actuar) de determinada manera.

Nuestro sistema educativo actual es el mismo desde los años de la revolución industrial. Muy poco se ha modificado, tanto en contenido como en estructura y modelo de enseñanza- aprendizaje, por lo que nuestra educación ha quedado obsoleta para los retos que nos presenta este nuevo siglo.

Actualmente México está dando sus primeros pasos hacia la implementación de un nuevo modelo educativo el cual, al menos en teoría, busca educar para la creatividad y la libertad y promete ser revolucionario. Sin embargo, si lo que realmente queremos es una verdadera revolución en la educación de manera que se convierta en un agente disruptivo del modelo de sociedad que actualmente tenemos, el cambio debe ser radical; desde el paradigma que tenemos de escuela, hasta la manera de enseñar. No podemos educar para la libertad si no estamos dispuestos a devolverles esa libertad a los niños para decidir, tanto lo que quieren (y les interesa) aprender, como la manera más efectiva (y natural) de procesar el conocimiento hasta convertirlo en verdadero aprendizaje.

Para que este otorgamiento de libertad y auto control de su propia educación pueda ser fructífero, primero debemos asegurarnos que cada niño se conozca a sí mismo, sepa quién es y reconecte con su verdadero ser. Este auto conocimiento, no se da por mera coincidencia, es sino el resultado de una auto exploración continua de manera que la motivación de aprender algo sea intrínseca, por ende, auténtica. Necesitamos formar agentes de cambio que traigan consigo las semillas de una nueva sociedad, sustentable y consciente; porque crear una sociedad consciente, requiere de ciudadanos conscientes.

Permitir que los niños crezcan y se desarrollen en un entorno natural, donde se fomente una cultura de meditación, auto descubrimiento, respecto y conexión con la naturaleza es primordial, ya que aprenden más de su entorno que de lo que se les enseña en clases.

“Con los estudios no se llega a ser bueno, sino solo docto”

Todos nosotros, quienes ya hemos terminado la etapa escolar, cuando miramos atrás, nos damos cuenta que de todo lo que aprendimos en la escuela, gran parte ha quedado en el olvido o no ha sido útil en nuestra vida adulta. Sin embargo, hay enseñanzas claves que las escuelas de antes, incluso la gran mayoría actualmente, no consideraron ni están considerando dentro de su curriculum, las cuales podrían marcar la diferencia, y alterar nuestra manera de percibir la vida misma.

Desde épocas del imperio Romano la educación ya era criticada por ser poco útil para la vida cotidiana. Séneca, un gran filósofo del siglo I d. C, señalaba que “en la escuela no se aprenden las cosas necesarias a fuerza de aprender las útiles y que con los estudios no se llega a ser bueno, sino sólo docto”

Detengámonos por unos minutos a reflexionar sobre esta frase… “con los estudios no se llega a ser bueno, sino solo docto”. Si esto es realmente cierto, que sin duda lo es, pues no es difícil encontrar personas cultas y estudiadas que no necesariamente son personas integras y congruentes, entonces, ¿ que es la educación, sino es el mejoramiento de la calidad humana del individuo? La cual se ve reflejada, naturalmente, en la manera de actuar, hablar, de tratar y relacionarse con los demás seres vivientes.

Una mente llena de conocimientos es simplemente eso; no es educación, y esto tiende a ser más dañino que provechoso cuando es utilizado para fines egoístas. Por lo contrario, una mente educada es aquella que no simplemente posee conocimiento sino sobre todo, comprende las leyes universales espirituales,  por lo que entiende que él/ella es parte del todo, y el todo está en él; sabe que el amor incondicional es la vibración más alta; entiende que en la vida todo fluye y que toda causa tiene su efecto.

Es en la comprensión de estas leyes que comenzamos a entender cómo funciona la vida y nos damos cuenta que al ser parte de todo, todo está conectado, y si todo está conectado,  dar y recibir suceden simultáneamente y mi propio bienestar depende del bienestar de los demás. Para ello necesitamos que las escuelas pongan su enfoque en nuestro lado espiritual tanto como en el mental y físico, porque cuando comprendemos esto, recién podemos comenzar a emplear todo ese conocimiento adquirido hacia un bien/fin común, y ahora sí, podemos decir que la persona es educada pues se despojó de su naturaleza primitiva y egoísta para dar paso a un ser más evolucionado; al verdadero Ser Humano.

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