“Si usted y yo inspiramos a aquellos con quienes entramos en contacto para que comprendan los ocultos tesoros que poseen, podemos hacer mucho más que cambiarlos; podemos, literalmente, transformarlos” Dale Carnegie

Está científicamente comprobado que todo en este planeta está compuesto por los mismos elementos: átomos. Los cuales a su vez están compuestos por protones y electrones. Tú, yo, las plantas, los animales, incluso las rocas y la arena, es decir todo, absolutamente todo está formado por esos elementos.

Quizás te preguntes ¿por qué entonces todo se ve diferente? Y la respuesta es porque cada cosa tiene una vibración distinta y por lo tanto, esta misma energía por la que todo está compuesto, se materializa de diferentes formas.

Numerosos estudios demuestran el efecto que la música tiene sobre el agua, incluso ahora se sabe que nuestros pensamientos producen una vibración y esta es emitida al universo el cual simplemente iguala la frecuencia en la que estamos y nos devuelve pensamientos, y por ende experiencias, similares a ese nivel de frecuencia en el que estamos.

¿Qué quiere decir esto?

Quiere decir que, así como lo dicta la famosísima “ley de la atracción”, atraeremos a nuestras vidas aquello en lo que pensamos constantemente.

¿Qué tiene que ver esto con la educación?

Si desde pequeños les enseñamos a nuestros hijos el poder de sus pensamientos y la importancia de sentirse bien para seguir atrayendo a sus vidas situaciones en las que puedan seguir sintiéndose mejor y mejor, les estaremos dando la llave para transformar sus vidas y ser co- creadores de su futuro.

Todos nosotros como padres y madres queremos lo mejor para nuestros hijos. Queremos asegurarnos que tengan una vida plena, feliz, llena de amor, salud y prosperidad; queremos que sean buenos ciudadanos que impacten positivamente a su comunidad, no es cierto?

Lo que la mayoría de nosotros no consideramos, es que para conseguir eso, lo más importante y trascendente que podemos hacer es enseñarles a pensar de manera positiva y a controlar sus emociones. Es muy simple, pero no es una tarea sencilla,

¿Sabes por qué?

Porque para poder enseñarle a alguien a pensar positivamente y controlar sus emociones, esto no se puede enseñar diciendo, sino más bien es algo que se aprende viendo, imitando, modelando. Esto significa que nosotros como padres y madres debemos estar ahí primero; entrenar nuestra mente para que sin importar la circunstancia por la que estemos atravesando, podamos pensar de manera positiva teniendo la convicción de que todo lo que sucede es para nuestro propio crecimiento; de forma que nos sintamos bien siempre.

Así como las moléculas del agua se ven alteradas según el tipo de música a la que son sometidas, nosotros los seres humanos también nos transformamos según al tipo de entorno y el tipo de vibraciones que recibimos. Si un niño vive rodeado de negatividad, de preocupación, estrés, pensamientos de escases, etc., eso es lo que va a modelar. Por otro lado, si un niño o una niña vive constantemente influenciado por personas positivas, que entienden y conocen el poder de los pensamientos y emociones; que conscientemente y a cada instante deciden sentirse mejor y mejor, emular esto será natural para ellos.

El entrenamiento mental, el control de las emociones y la práctica de la gratitud diarios son factores que pueden transformar radicalmente la vida de nuestros hijos.

¡Esa es la educación que queremos darles porque estamos convencidos que la transformación de la sociedad comienza por la transformación de cada individuo y esta comienza en el único lugar donde todo se crea: en la mente.

Photo by Jyotirmoy Gupta on Unsplash

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s